¿Cómo elegir una pintura ecológica?

¡No más paredes blancas! ¿Has decidido abordar la pintura de tus paredes? ¿Sigues dudando sobre el color, pero alguna vez has pensado en elegir una pintura ecológica? Pintura natural, pintura al agua, pintura al óleo ecológica… ¿Cómo te orientas? ¡Te lo explicamos todo!
¿Por qué elegir pintura natural?
¿Te preocupa tu entorno y más aún tu salud? Entonces seguro que te interesará la pintura ecológica. ¿Quién no recuerda ese fuerte y desagradable olor a pintura fresca que tarda días en desaparecer? ¿O ese olor a white spirit con el que tienes que limpiar tus brochas y rodillos?
Tantas veces los padres jóvenes piensan en pintura ecológica para la habitación de su bebé o de sus hijos, ¿por qué limitarse a ellas? Trastornos respiratorios, dolores de cabeza, irritación de la piel, eczemas, etc. Las pinturas químicas crean muchos problemas. La pintura natural y ecológica es mucho mejor para tu salud, pero también para los profesionales que la aplican.
¿Cuál es la composición de una pintura interior ecológica?
La pregunta sería más bien qué no hay en una pintura natural. El objetivo es sustituir los productos habitualmente derivados de la petroquímica que pueden ser tóxicos, cargados de metales pesados y altamente inflamables.
En cuanto al aglomerante se utilizará cera de abeja, resina o aceites vegetales. En cuanto a los disolventes, se puede utilizar agua, trementina (aceite esencial de pino) o aceites esenciales de cítricos.
Pintura al agua, pintura acrílica, pintura natural o no, siempre es recomendable ventilar una habitación recién pintada, porque incluso los disolventes naturales escaparán al secarse y no se inhalarán en exceso.
El tiempo de secado
Esta es probablemente la mayor desventaja de la pintura natural. De hecho, tarda más en secarse que una pintura clásica. Así que no tengas prisa y asegúrate de dejar suficiente tiempo antes de aplicar la segunda capa.
La elección de los colores
La pintura interior ecológica tiene una gama de colores más restringida. Se tiñen a partir de pigmentos de origen natural: minerales, plantas, metales o tierras (como el ocre o la cal, por ejemplo). Esto todavía deja una bonita paleta de colores disponible. Estos son colores que tendrán una profundidad completamente diferente y serán muy resistentes a los rayos UV.